RUTA POR ISLANDIA CON NIÑOS EN 13 DÍAS

Nuestra ruta por Islandia en familia es uno de los viajes más alucinantes que hemos hecho nunca. Este país no para de sorprenderte a cada kilómetro: sus paisajes cambian mientras lo vas recorriendo y en la ruta te encuentras cascadas, cráteres, campos de lava y playas de arena negra. ¡Todo el rato con la boca abierta!

En Islandia las posibilidades de viaje son muchas. Si tienes pocos días, recomendamos conocer la ciudad de Reikiavik y el conocido como Círculo dorado, una serie de atracciones naturales cercanas a la capital que incluye el Parque Nacional Thingvellir, la cascada Gullfoss y la zona geotérmica de Geysir. Es un recorrido que se puede hacer en dos o tres días, dependiendo de las actividades que puedas añadir. Si no quieres alquilar un coche, puedes contratar una excursión por el Círculo Dorado y no tendrás que preocuparte por nada más.

Si vamos a estar alrededor de 6-7 días o viajamos en invierno, cuando las carreteras del norte son mucho más duras, recomendamos una ruta de ida y vuelta por el sur, lo que sería aproximadamente hasta nuestro día 6. En lugar de hacer todas las paradas en el recorrido de ida, dejaríamos algunas para hacer durante la vuelta y que el viaje no resulte tan monótono.

Nosotros teníamos las vacaciones de agosto para hacer este viaje y tras cuadrar vuelos y alojamientos, decidimos dedicar a este viaje 13 días. Nuestro objetivo era dar la vuelta completa al país siguiendo la Ring Road, la carretera número 1 que discurre de forma circular. En nuestro post de Preparativos Islandia en familia encontraréis toda la información de como lo organizamos y nuestra opinión de todo lo que elegimos. Aquí os vamos a narrar día a día cual fue nuestro recorrido y las visitas que realizamos.

Día 1 (Valencia-Keflavik)

Puesto que nuestro vuelo partía de Alicante, conducimos con nuestro coche hasta el aeropuerto del Altet y lo dejamos en el parking de Aena. Allí, cogimos nuestro vuelo de la compañía SAS, que nos llevó hasta Copenhague, donde realizamos una escala. A las once y media de la noche aterrizábamos en Keflavik con un avión de la compañía Icelandair. Puesto que viajamos en la era covid y comprobaban toda la documentación referente a test y vacunas, no salimos del aeropuerto hasta más de la una de la mañana.

Además, tuvimos un problema con el hotel, puesto que cuando llegamos había overbooking y no teníamos habitación allí. Así que tuvimos que trasladarnos a otro hotel. Vamos, que nos dieron las tantas.

Día 2 (Keflavik-Selfoss)

Sin madrugar demasiado después del día anterior, nos dirigimos a Reikiavik para conocer la ciudad. Es muy pequeña comparada con otras capitales europeas y lo más importante se puede ver sin problema en una mañana. Nosotros la visitamos por libre. Os dejamos aquí un mapa con los principales puntos de interés.

Si preferís contratar un Tour o el bus turístico, aquí os enlazamos una web donde podéis encontrarlos, así como otras excursiones con salida desde Reikiavik.

Antes de abandonar la capital (y casi casi la civilización), fuimos a realizar la primera compra en el supermercado. En Islandia hay varios supermercados, pero sobre todo encontraréis Netto, Kronan y Bonus. Hay bastante diferencia de precio entre unos y otros, siendo Bonus el más barato. Una pequeña advertencia: en Reikiavik las tiendas cierran algo más tarde, pero en el resto del país la mayoría de lugares bajan las persianas sobre las 6 de la tarde. Y el supermercado Bonus todavía tiene un horario más reducido, puesto que abre además a las 11 de la mañana.

Después dejamos la ciudad atrás y nos dirigimos al Parque Nacional Thingvellir, donde se encuentra el punto de unión entre las placas euroasiática y americana. El Parque tiene diversos parkings, nosotros fuimos hasta el principal, que es donde se encuentran los baños y las máquinas para realizar el pago de la tasa por vehículo. El precio por coche es de 750 coronas, unos 5 €. Hay varios recorridos en el parque, nosotros realizamos el trekking hasta la cascada Oxararfoss. Sin duda el parque nos encantó, es precioso.

Llegamos a nuestro alojamiento cerca de Selfoss, donde pasamos 3 noches.

Día 3 – Círculo Dorado

Aunque el día anterior ya conocimos el parque Thingvellir, dedicamos este día a visitar este famoso circuito. Nuestra primera parada fue el cráter Kerid. Este lugar esconde un lago dentro de un volcán y rodearlo es una grata experiencia. El parking es gratuito pero hay que pagar entrada. El precio por adulto es de 400 isk ( 3€). Los niños gratis.

Después nos dirigimos a la zona geotermal de Geisyr, donde se encuentran además del géiser que dio nombre a todos y que hoy en día está inactivo, el géiser Strokkur, que lanza vertiginosos chorros de agua caliente cada pocos minutos. Es impresionante y todo un imprescindible en Islandia. Las aguas termales se encuentran alrededor del valle y os advertimos que el olor a azufre es muy fuerte.

Por último, visitamos una de las cataratas más impresionantes de Islandia, la cascada Gullfoss. Pudimos disfrutar de un doble arco iris y de una doble caída con una fuerza increíble. Recomendamos verla desde abajo y acercarnos. Junto al parking podemos disfrutar de una cafetería con tienda de souvenirs.

Día 4 – Cueva Raufarholshellir (Lava tunnel) y Secret Lagoon

Por la mañana visitamos una preciosa cueva de lava. Compramos las entradas en la web de Lava Tunnel con dos días de antelación. Nos costó 6900 isk por adulto (43€), menores de 12 años gratis. Si queréis reservar la excursión desde Reikiavik, podéis hacerlo con Civitatis. La excursión, con guía en inglés, duró una hora y fue muy enriquecedora.

Por la tarde, después de comer en la cabaña, nos dirigimos al Secret Lagoon, unos baños termales en la zona del Círculo Dorado. El lugar es expléndido y es perfecto para visitar en familia. A los niños les encantó, de hecho fue de lo que más les gustó del viaje. Puedes ir con ellos porque no cubre demasiado, está sobre un metro de profundidad y tienen churros de piscina para prestar. Es impresionante ver como sale humo del resto. Las entradas las compramos por la mañana en la misma web. Nos costó 6000 isk por adulto, unos 20€, menos de la mitad que el famoso Blue Lagoon. Los niños no pagaban.

Si no optáis por esta opción, deciros que en Islandia todos los pueblos tienen piscinas de agua caliente, muchas de ellas incluso con toboganes. El precio está alrededor de los 1000 isk (7€).

Día 5 – Selfoss – Kirkjubæjarklaustur

Abandonamos nuestra casita en la granja de caballos para seguir adelante con nuestro viaje. Lo continuamos siguiendo la carretera 1, también conocida como Ring Road, cerca de la cual se encuentran la mayoría de las atracciones turísticas del país. Visitamos las siguientes cascadas:

  • Urridafoss, con parking gratuito junto a la cascada y muy cerca de la Ring Road. Es una cascada con poco desnivel pero mucho caudal.

  • Seljalandfoss, junto a la Ring Road, con parking de pago en máquina con un precio de 700 isk por vehículo y día. Es muy conocida porque se puede pasar por detrás y tiene una gran caída. Muy recomendable ropa impermeable.

  • Gljufrafoss, a 10 minutos caminando de la cascada anterior, se encuentra en el interior de una cueva. Si no llevas ropa impermeable saldrás calado hasta los huesos.

  • Skogafoss, una de las cascadas más icónicas del país. El parking es gratuito y hay un camping a sus pies. Si te acercas un poco te calarás por completo. Se puede ver desde arriba subiendo unas escaleras, pero nosotros no lo hicimos.

Acabamos el día en los acantilados de Dyrholaey, desde donde se divisaba la Playa Negra de Reynisfjara. Pero el viento era muy fuerte y decidimos no bajar. ¡A la próxima!

Antes de marcharnos al alojamiento, pasamos por el pueblo de Vik para comprar y estuvimos en su iglesia.

Día 6 – Kirkjubæjarklaustur – Hofn

Dejamos nuestro precioso alojamiento para dirigirnos al cañón Fjaðrárgljúfur. El parking es gratuito y para verlo debemos hacer un pequeño trekking cuesta arriba. La distancia será aproximadamente de tres kilómetros entre la ida y la vuelta, pero hay que contar con el tiempo que pararéis a hacer fotos.

La carretera está llena de contrastes de los campos de lava con colores verdes y cascadas preciosas que caen del glaciar. No nos acostumbrábamos a esa belleza tan salvaje.

Unos kilómetros más adelante nos encontramos con el Parque Nacional Skaftafell, donde tenemos centro de información, cafeteria y otros servicios, incluido el camping. El parking tiene un coste de 700 isk (5€), como en casi todos lados. Esta parada es un imprescindible en este viaje porque de aquí parte la ruta que lleva a la icónica cascada Svatifoss, conocida por sus columnas de basalto. La ruta más corta tiene algo más de 2 kms de ida, pero todo cuesta arriba. Se puede hacer la ruta circular, lo que supone unos 7 kilómetros. Recomendamos llevar agua y algo de comer.

La siguiente parada siguiendo la Ring Road fue la laguna glacial de Jökulsárlón. Desde la misma carretera ya puedes divisar los bloques de hielo flotando sobre el agua y la diferencia de temperatura es notable. Aquí veremos muchas lanchas y pequeños barcos atravesando la laguna, se puede contratar una excursión para recorrer la laguna glacial.

Un poco más adelante, justo al otro lado de la carretera, podemos encontrar la conocida Diamond Beach o playa de los diamantes, una lengua de arena donde el mar deja enormes trozos de hielo que crean una bellísima imagen. Triste pensar que este lugar es consecuencia de un cambio climático que está acabando poco a poco con el glaciar.

Llegar hasta la casa y poder meternos en el hot pot o jacuzzi fue toda una gozada después del frío que habíamos pasado.

Día 7 – Hofn – Studlagil Canyon

En primer lugar nos dirigimos a Stokness, una playa preciosa muy fotografiada, pero había mucha niebla y decidimos no pagar los 1000 isk que pedían para pasar la barrera, puesto que aunque la playa es pública el camino para llegar hasta ella no lo es.

Continuamos bordeando el mar hasta el faro de Hvalnes, donde conseguimos ver la única foca de nuestro viaje. Sin duda las vistas eran espectaculares. Un poco más adelante paramos en un lugar muy curioso, una silla roja junto a la carretera.

Visitamos el pueblo de Djupivogur, una pequeña localidad pesquera que se ve muy rápido. Y más adelante, de entre las numerosas cascadas que hay en el camino, paramos en Rjukandafoss, que os recomendamos por ser muy bonita y tranquila.

Nuestro alojamiento de ese se encontraba junto al Cañón Studlagil, uno de los objetivos de este viaje. El camino para llegar hasta allí tiene un firme horrible, pero todo vale la pena para ver este espectáculo de la naturaleza. Se puede ver desde sus dos lados: desde uno de ellos hay una escalera junto al parking que te lleva a una pasarela suspendida sobre el cañon; desde el otro, una ruta de unos 3 kilómetros para llegar hasta el mismo fondo del cañon. Sin duda, uno de los lugares más maravillosos del mundo.

Día 8 – Cañón Studlagil – Akureyri

Puesto que la noche anterior solo habíamos bajado por la escalera, nos levantamos temprano para hacer la ruta que bajaba hasta el cañón. Había gente volando drones, gente haciendo fotos con diferentes ropas e incluso bañándose con 15 grados. Y eran poco más de las nueve de la mañana.

Continuamos por la Ring Road hasta Hverir, una zona con actividad geotermal llena de fumarolas y pozos de lodo burbujeante. Es gratuito y se aparca justo delante. Se encuentra en la zona del lago Myvatn. Nos pareció muy chulo hasta que notamos las moscas que literalmente nos atacaban y se nos metían en nariz, ojos y boca. Así fue como descubrimos que estos insectos se mueven a sus anchas durante el verano en toda esta zona y empezamos a ver a gente con redes que les cubrían toda la cara (de venta en supermercados).

Vimos también la cueva Grjotagja, gratuita, aunque no tiene mucho más que la anécdota de ser escenario de la serie Juego de Tronos y llegamos al volcán Hverfjall, donde comenzamos la subida al cono pero nos echamos atrás a mitad de subida porque no pudimos soportar a las moscas. Ni siquiera pudimos echar gasolina porque las teníamos todo el rato en la cara.

Abandonamos la zona para visitar la cascada Godafoss, también conocida como la cascada de los dioses, un imprescindible en Islandia. El parking es gratuito. No tiene mucha caída pero es espectacular por el caudal que arrastra.

Y desde aquí nos dirigimos a nuestro alojamiento en la zona de Akureyri, no sin antes haceros una recomendación. Para llegar hasta la capital del norte siguiendo la Ring Road os encontraréis con un tunel, que tiene un peaje de 1500 isk (10€). Si no cogéis el tunel y hacéis la vuelta por el páramo Vikurskard no perderéis mucho tiempo. La carretera es buena y no son demasiados kilómetros. Eso sí, consultad el estado porque en invierno suele tener hielo y tal vez entonces no valga la pena, pero en verano no hay ningún problema.

Día 9 – Husavik

Este día nos lo tomamos como relax y disfrutamos un poquito del jacuzzi del apartamento. Tan solo visitamos la ciudad de Husavik, a una hora de nuestro alojamiento. Tiene un puerto muy chulo y el principal objetivo de los que la visitan es realizar un tour de avistamiento de ballenas. Nosotros no lo hicimos porque yo normalmente me mareo en los barcos y amenazaba lluvia. Pero la mayoría de gente lo recomienda, a pesar de no ser una actividad nada barata.

Día 10 – Akureyri – Budardalur

En primer lugar, visitamos la ciudad de Akureyri, lo más civilizado de los últimos días. Vale la pena visitar durante media horita su centro y sobre todo, hacerse con gasolina y provisiones, porque a partir de aquí las cuidades son pequeñas y hay muchos kilómetros sin nada más que naturaleza virgen.

El día tuvo muchos kilómetros y realizamos un par de visitas. La primera fue Glaumbaer, donde se encuentra un museo que solo vimos por fuera, y una iglesia baste curiosa. La segunda, después de salirnos bastantes kilómetros de la carretera principal, fue en Hvitserkur, la conocida roca con forma de rinoceronte. Cerca de su playa hemos oido que hay una colonia de focas, pero nosotros no la encontramos.

Día 11 – Budardalur – Península de Snaesfellness – Akranes

Dedicamos este día a descubrir la península de Sanesfellness. El problema principal fue que se pasó todo el día lloviendo y apenas no dió tregua, así que las visitas fueron pocas. Vimos:

  • Helgafell, una montaña sagrada en la que se puede hacer un trekking. Alrededor suyo encontramos unos campos de lava impresionantes.
  • Grundarfoss, que podemos ver desde la carretera, se puede caminar hasta la cascada, con una duración de unos 40 minutos entre la ida y la vuelta.
  • Kirkjufell y la cascada Kirkjufellfoss, escenario de Juego de Tronos, es una de las imágenes más típicas de Islandia.

Día 12 – Alrededores de Akranes

Comenzamos el día volviendo atrás en la Ring Road, puesto que ayer no pasamos por este tramo al venir desde Snaesfellness. Nuestras visitas fueron:

  • Deildartunguhver, un manantial termal de agua que surje hirviendo del suelo junto al que se encuentran los baños Krauma.
  • Grabok, un cono volcánico al que se accede por una ruta de pasarelas de madera.

  • Glanni, una cascada no demasiado conocida pero bastante bonita.

Los tres tienen el parking justo al lado y se visitan de forma gratuita.

Por la tarde estuvimos en el centro de Reikiavik de nuevo a dar una vuelta por el centro y a comprar.

Día 13 – Akranes – Keflavik

Queríamos destinar el día a conocer la península de Reykjanes, donde se encuentra el aeropuerto. Nuestro plan principal era ver el volcán Fagradalsfjall, que en ese momento se encontraba activo. Pero desde el aparcamiento habilitado había una caminata de al menos 30 minutos de ida y otro tanto de vuelta y llovía bastante fuerte, así que desistimos con todo nuestro pesar.

Teníamos que dejar el coche sobre las 6 de la tarde porque al día siguiente nuestro vuelo salía muy temprano. Así que volvimos a la capital y acabamos comiendo en un lugar que os recomiendo si no estáis interesados en conocer la comida local: Ikea. El lugar más económico de los que estuvimos sin duda y la mejor relación calidad/precio.

Si queréis colaborar con nuestro blog y poder organizar vuestros viaje, aquí os dejamos nuestros enlaces de afiliados:

  • Reserva tus hoteles en Booking.
  • Contratar vuestro seguro de viaje con Iati.
  • Comprar vuestras entradas en la web de Civitatis.
  • Reservar vuestro coche de alquiler con Autoeurope.
  • Realizar vuestras compras online a través de nuestro enlace de Amazon.

Y hasta aquí nuestras aventuras por Islandia.

¡Uno de los países más fascinantes de Europa y del mundo!