Viajar a Budapest en familia fue todo un acierto. Y más lo fue hacerlo en época navideña, cuando la ciudad está espléndida con su decoración. La Perla del Danubio, como se conoce a la ciudad de Budapest, es un excelente destino navideño. En este artículo, además de contaros todo lo que podéis hacer, os daremos un presupuesto de nuestro viaje. Así que ¡quedaos hasta el final!

Llegamos al aeropuerto de Budapest a las 00:30 de la noche. A esa hora la cola de taxis era larga, el bus más habitual estaba lleno y ya no se podía reservar en los mini buses que realizan traslado a los hoteles. Sin duda en ese momento nos arrepentimos de no haber reservado un traslado privado a esa hora. Vosotros podéis hacerlo en Civitatis. Así evitaréis esperar una hora el taxi como nosotros con un grado de temperatura. El precio del taxi fue de 30,51€.

En caso de coger el autobus, hay dos opciones. La primera te lleva directa al centro, con paradas en Kálvin Ter y en Deak Ferenk Ter, así que depende de donde te alojes te interesará una u otra. Es el autobús 100E, cuyo precio es de 220 HUF. La segunda es una combinación del autobús 200E con el metro. Si tenéis la tarjeta del metro para ese día, el traslado no os costará nada. El trasbordo se realiza en la parada de Kőbánya-Kispest y está muy bien señalizado, por lo que no tendréis ningún problema en hacer el cambio. El problema es que el metro deja de circular a las 23:00 y si vuestro vuelo llega tarde no será posible hacer esta combinación, a pesar de que el bus siga circulando.
El alojamiento en Budapest es más económico que en España y en otros países europeos, así que es un punto positivo para visitar la ciudad. Nosotros nos quedamos dos noches en este apartamento de Pest, bastante céntrico y completo, con cama de matrimonio y sofá cama. El precio fue 160,61€ para cuatro personas.

Os recomendamos quedaros a dormir en el lado de Pest, la parte más moderna de la ciudad, porque allí encontraréis más restaurantes, supermercados y servicios en general, mientras que la parte de Buda es una zona con más edificios históricos y menos comercios.
Budapest es una capital grande, por lo que una visita guiada puede ser muy útil. Para conocerla podéis realizar un free tour por la ciudad o realizar un crucero por el río Danubio. Son ideales para una primera toma de contacto.
Para poder organizar mejor las visitas, os dejamos un plano de los puntos que visitamos.
Os contamos como lo distribuimos nosotros, que no contamos con dos días completos, puesto que el segundo día nuestro vuelo salía a las 19:00 y sobre las 16:00 salimos hacia el aeropuerto.
Día 1
Comenzamos el día conociendo Pest. En primer lugar visitamos la Ópera, un edificio precioso que vale la pena visitar por dentro. Para ello, podéis comprar una visita guiada o adquirir la entrada desde aquí para uno de los espectáculos. Muy cerca se encuentra la Basílica de San Esteban, una espectacular iglesia frente a la que se monta un concurrido mercadillo navideño. Nosotros no entramos en la Basílica pero es posible visitarla.

Desde allí nos dirigimos al Puente de las Cadenas, al que le hicimos cien fotos por lo menos. El puente tiene tráfico de vehículos, pero está bien separado de la zona de transeúntes y es seguro cruzarlo caminando.

Cruzando el puente, nos encontramos ya en Buda. Y lo primero que tenemos es el Funicular del Castillo, una preciosidad inaugurado en 1870 pero que fue destruido en la Segunda Guerra Mundial y recuperado como atracción turística en 1986. La subida dura menos de dos minutos y el precio de 2023 era de 4000 HUF (10,50€) para adultos y de 2000 HUF (5,75€) para niños de 3 a 14 años. Se puede subir caminando por las escaleras (que fue lo que hicimos nosotros), pero también nos hemos enterado ya en casa que existe un ascensor gratuito si caminas unos cinco minutos hacia la izquierda desde el funicular. De cualquier forma creo que no vale la pena pagar ese dinero por subir en el funicular y mucho menos esperar la tremenda cola que se forma.

Una vez arriba, paseamos frente al Castillo, aunque sin entrar en él y nos dirigimos caminando siempre hacia la derecha buscando uno de los tesoros más grandes que tiene Budapest: el Bastión de Pescadores. Si bien nunca tuvo función defensiva, sino solo ornamental, tiene las vistas de la ciudad más espectaculares y es uno de los monumentos más fotografiados. Desde aquí podréis ver la imagen más conocida del Parlamento, que se encuentra frente a él al otro lado del Danubio. Se puede pasear por él de forma gratuita, pero os aseguro que será difícil que lo encontréis vacío a no ser que madruguéis mucho.

Justo enfrente encontraréis la iglesia de Matías, preciosa por su colorido y si venís en diciembre, un mercado navideño a sus pies.

Para nosotros el día acabo paseando frente al Danubio en el lado de Buda y la idea era pasarnos a Pest para ver el Parlamento de cerca, pero las bajas temperaturas y lo poco que habíamos descansado el día anterior nos hizo marcharnos al apartamento. ¡Así son los viajes en familia!
Día 2
Como teníamos que abandonar el apartamento, al día siguiente lo primero que hicimos fue depositar las mochilas en una consigna. Utilizamos la de Stow your bags, muy cerca de la Basílica de San Esteban y de la famosa noria de Budapest. En una consigna metimos las cuatro mochilas y nos costó 8,50€ para cuatro horas.

En el segundo día decidimos ir a visitar lugares algo más lejos del centro, sacamos un abono transporte para el día, que además de servirnos para viajar nuestra primera vez en trolebús, nos sirvió también para llegar al aeropuerto, como ya hemos explicado.

En primer lugar visitamos el ruin bar más conocido, el Szimpla Kert. Tal vez si viajas solo sea más interesante venir de noche, pero con los niños nosotros preferimos hacerlo por la mañana. Un ruin bar está construido en un edificio en ruinas y suele ofrecer comidas, cenas y copas, pero en este caso también había mercado de artesania y de productos locales. Justo al lado tenéis una zona con food trucks. Y muy cerquita se encuentra la Gran Sinagoga de Budapest. Solo la visitamos por fuera, pero es impresionante ya con eso, porque es la sinagoga más grande de Europa y la segunda del mundo. Si queréis verla, la entrada individual son 10800 HUF(unos 28€) y la de niño de 6 a 12 años 4000 HUF (algo más de 10€).

Desde aquí nos dirigimos al parque Varosliget, donde encontramos varios puntos de interés. El primero es el balneario Szechenyi, el más conocido de la ciudad, a pesar de que hay muchos. Nosotros lo descartamos por falta de tiempo, pero si tenéis unas horitas más es algo que yo haría sin duda. Podéis comprar vuestra entrada online al Balneario Szechenyi desde aquí , ya que las colas son largas si no vas con reserva.
Allí mismo tenéis el lago junto al que se encuentra el castillo Vajdahunyad, uno de los monumentos más visitados de la ciudad. Podéis pasar el arco sin comprar la entrada y pasear entre los edificios. Fuera, en época navideña, encontraréis una enorme pista de patinaje y un pequeño mercadillo. También muy cerca de aquí podéis subir en globo aerostático para ver la ciudad desde las alturas.

Y aunque en nuestro mapa aparecía algún punto más que nos habría encantado visitar, aquí finalizamos nuestra escapada a Budapest.
Sobre el tema del presupuesto, esto fue lo que nos gastamos en nuestra escapada de dos días para cuatro personas.
Vuelos- 426,64€ (solo mochila pero con reserva de asientos)
Alojamiento- 160,61€ (apartamento de Booking)
Restaurante y supermercado- 197,19€ (incluye comidas en aeropuerto)
Transporte y consigna – 52,76€ (taxi, metro y consigna)
Total 4 personas – 837,20€ – Precio por persona – 209,30€
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Budapest es una ciudad increíble que tienes que disfrutar
¡Descubre Budapest en familia!
